Fotos muestran a niños durmiendo en el suelo en estación de la Patrulla Fronteriza

Fotos obtenidas en exclusiva por CNN muestran a inmigrantes que estaban el fin de semana en la estación de la Patrulla Fronteriza de McAllen, Texas, durmiendo en el suelo cubiertos por cobijas en papel reflejante. Muchos de esos inmigrantes eran niños.

En una de las fotografías se puede ver un biberón lleno de leche al lado de un niño que duerme a la intemperie en el suelo, y en otra imagen, se ve a una mujer sentada en el piso apoyada contra una pared sujetando a un niño.

En otras fotografías se puede ver a los inmigrantes aparentemente vagando por las instalaciones, donde hay cuatro carpas temporales para acomodar la oleada de inmigrantes que llegan a la frontera de Estados Unidos y México. Una foto muestra a un agente sosteniendo un megáfono en medio de una multitud de inmigrantes fuera de la estación.

Las fotos provinieron de una fuente que tiene acceso a las instalaciones y que dijo estar perturbada por las condiciones de los inmigrantes durante el fin de semana. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) confirmó que las imágenes son de la estación fronteriza de McAllen, Texas.

"Nadie, sin importar quién sea, de dónde sea, debería pasar una hora en esta condición. Esto es Estados Unidos de América. No (debería suceder) en nuestro país", dijo la fuente, que ha visto las condiciones de los inmigrantes de primera mano.

Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa la CBP, respondió a las fotos en una declaración.

"Como lo han estado advirtiendo varios funcionarios del DHS durante meses, la seguridad de la frontera y la crisis humanitaria continúan empeorando. Las instalaciones y la financiación son inadecuadas para los flujos migratorios", dijo el funcionario del Departamento de Seguridad Nacional que citó la solicitud del gobierno Trump de recursos adicionales para alojar a los inmigrantes, así como los cambios legislativos para detener el flujo de inmigrantes.

"Nuevamente, los agentes de la Patrulla Fronteriza están haciendo todo lo posible para proteger y cuidar a los migrantes bajo su custodia temporal. Las estaciones de la Patrulla Fronteriza simplemente no están equipadas para manejar el número de familias y niños que llegan a lo largo de la frontera suroeste, y necesitamos que el Congreso actúe para proporcionar un alivio inmediato", dijo el funcionario.

La Casa Blanca ha solicitado 4.500 millones de dólares adicionales este año para pagar la asistencia humanitaria, las operaciones fronterizas y otros rubros como personal adicional, para hacer frente al creciente número de migrantes en la frontera sur del país.

La estación McAllen es una de las nueve estaciones en el Valle del Río Grande, junto con un centro de procesamiento central.

También es visitado frecuentemente por funcionarios electos, incluido el presidente Donald Trump. Durante su visita en enero, Trump se reunió con agentes de la Patrulla Fronteriza y participó en una mesa redonda liderada por la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, donde prometió la construcción de una "barrera de acero poderosa".

Pero el prometido muro fronterizo de Trump y las políticas de inmigración agresivas hasta ahora han proporcionado poca mejoría temporal.

Sólo en abril, la Patrulla Fronteriza arrestó a 98.977 migrantes por ingreso ilegal a Estados Unidos, muchos de los cuales eran familias, un aumento en relación con marzo de este año. Y durante el fin de semana, las detenciones de migrantes en la frontera sur superaron las 500.000 en lo que va corrido del año fiscal actual, sobrepasando fácilmente el total del año fiscal 2018, que fue de casi 400.000, según un funcionario de la Patrulla Fronteriza.

Para los niños, incluidos muchos que ya han caminado cientos de millas para llegar a McAllen, la Patrulla Fronteriza actúa como un salvavidas, especialmente en los próximos meses, cuando las temperaturas en el Valle del Río Grande pueden alcanzar los 37 grados centígrados.

‘El flujo viene más rápido de lo que podemos procesarlo’

Las estaciones de la Patrulla Fronteriza están diseñadas para admitir y procesar migrantes que cruzan la frontera ilegalmente. Pero la gran cantidad de personas que han llegado han causado hacinamiento. Cuando los agentes se atrasan con el procesamiento, las áreas de espera interiores se llenan, lo que obliga que las personas a esperen afuera.

El sábado, el secretario interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, visitó McAllen, Texas, y el secretario interino del Departamento de Defensa, Patrick Shanahan, visitó la misma estación donde se tomaron las fotos. El DHS ha solicitado la asistencia del Pentágono para abordar la situación en la frontera.

"Nuestros números de detenciones están muy por encima en comparación con los últimos años", dijo la semana pasada la jefa de la Patrulla Fronteriza, Carla Provost, a los legisladores. "El número de unidades familiares y niños no acompañados se ha disparado a 64% de las detenciones en la frontera sur".

Durante meses, la CBP ha estado emitiendo alertas, ya que enfrenta a más familias y niños que cruzan la frontera, un cambio respecto a años anteriores cuando los hombres solteros adultos formaban la mayor parte de detenciones en la frontera. El exceso de capacidad en las instalaciones de la Patrulla Fronteriza ha llevado a que se den escenas como las que se ilustran en las fotos obtenidas en exclusiva por CNN.

Con el flujo constante de inmigrantes, cada vez es más difícil para la CBP procesar y transferir a los migrantes lo suficientemente rápido como para dejar espacio para nuevas personas que son arrestadas cruzando la frontera de México y Estados Unidos ilegalmente.

"El flujo viene más rápido, francamente, de lo que podemos procesarlo", le dijo a CNN un funcionario de la Patrulla Fronteriza que pidió no ser identificado.

A principios de este año, McAleenan, el entonces comisionado de la CBP, dijo que estaba moviendo a 750 oficiales de "roles clave" a los puertos de entrada para ayudar a la Patrulla Fronteriza a cuidar a los inmigrantes, incluida la ayuda con el procesamiento y el transporte, y agregó que el cambio causaría un desaceleración del comercio y una mayor espera para que los autos y peatones crucen legalmente.

En un intento por remediar la presión sobre los agentes, la Patrulla Fronteriza, con la ayuda de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ha comenzado a transportar a algunas familias migrantes desde el Valle del Río Grande a Del Rio, Texas, para procesarlas. Un vuelo está programado diariamente para llevar a unas 135 personas a Del Río, según el funcionario. Esto, además de los múltiples buses de familias por día que se llevan a Laredo para su procesamiento.

La necesidad de más refugios se ha hecho evidente a medida que las instalaciones alcanzan su capacidad. A fines de marzo, por ejemplo, otra instalación en McAllen tenía exceso de capacidad. La instalación, diseñada para albergar a 1.500 personas, albergaba a 2.200 inmigrantes detenidos en la frontera. Eso es casi el doble del número que estuvieron allí a mediados del año pasado.

El objetivo es sacar a las personas del centro de procesamiento y otras instalaciones de la Patrulla Fronteriza dentro de las 72 horas siguientes a su arresto, pero eso no siempre sucede. Y en algunos casos, la Patrulla Fronteriza ha tenido que liberar migrantes, una práctica que Trump ha considerado como de "captura y liberación". Desde el 19 de marzo, 40.000 familias, que han sido procesadas y consideradas como no criminales, han sido puestas en libertad con una fecha para presentarse a la corte, le dijo el funcionario de la Patrulla Fronteriza a CNN.

Desde que asumió el papel de secretario de Seguridad Interior en funciones el mes pasado, McAleenan compareció ante los legisladores del Capitolio y testificó sobre los recursos limitados del Departamento de Seguridad Nacional y la necesidad de fondos para abordar la crisis humanitaria y de seguridad fronteriza.

"Las nuevas oleadas de poblaciones vulnerables llegan aquí y exacerban la ya urgente crisis de seguridad humanitaria en la frontera", dijo McAleenan a una subcomisión de apropiaciones de la Cámara a fines del mes pasado. "No tenemos espacio para mantenerlos, no tenemos la autoridad para eliminarlos de manera justa y expedita, y es probable que no se les permita permanecer en el país al final de su procedimiento de inmigración. El status quo no es aceptable".

La solicitud de financiamiento de 4.500 millones de dólares es una de las varias acciones que se realizan simultáneamente para abordar la situación fronteriza y el sistema de inmigración del país en general.

El asesor principal de la Casa Blanca, Jared Kushner, ha estado trabajando en un plan para revisar el sistema de inmigración de Estados Unidos y está programado para informar a los senadores republicanos sobre el tema en su almuerzo del martes. Mientras tanto, el senador republicano de Carolina el Sur, Lindsey Graham, tiene previsto presentar una legislación que propone cambios en el proceso de asilo el miércoles.

Cada una de estas acciones seguramente recibirá un rechazo de los demócratas, quienes, en algunos casos, ya han denunciado la solicitud de fondos adicionales, señalando la culpa a las políticas de inmigración del gobierno, dejando a la Casa Blanca y la Colina en un punto muerto. El número de aprehensiones sigue aumentando.