El período de inicio en el jardín: problemáticas y posibilidades

¿Cuáles son los objetivos de esta primera etapa? Entremujeres consultó a Laura Pitluk, especialista en Nivel Inicial, para conocer los detalles de este proceso.

Las primeras semanas del jardín suelen caracterizarse por la emoción de ver a nuestros niños volver a clases, pero también por ver cómo acomodamos nuestra cotidianeidad educativa y laboral a estos días que implican una modalidad diferente, porque no son de tiempo completo sino de horario reducido. Eso que comúnmente llamamos "adaptación" pero los especialistas definen como "período de inicio" no es un capricho burocrático: tiene fines específicos en pos del bienestar de los chicos.

"El objetivo del período de inicio en la educación inicial es que los niños paulatinamente vayan integrándose o reintegrándose en el jardín", sostuvo a Entremujeres Laura Pitluk, especialista en Nivel Inicial, Profesora de Educación Preescolar y Licenciada en Ciencias de la Educación de la UBA. ¿Cómo se lleva a cabo esto? "Cuando los niños tienen escolaridad previa o son de la sala de 4 o 5 años, el período de inicio debe ser bien acotado, hay que ir incorporando el horario completo y realizar actividades con las familias", añadió. En ese sentido, la experta mencionó que aunque muchos crean que en la sala de 5 años este proceso ya no es necesario "esta integración paulatina siempre favorece a los niños que vienen de varios meses de no estar juntos y de no estar integrados en la institución educativa, además de reencontrarse desde otros espacios y roles".

Los tiempos para este período no son estrictos, aunque claramente dura más con los niños más pequeños. Pitluk destacó que la duración del período de inicio "dependerá del grupo y de cómo vaya resultando el proceso", y estipuló un mínimo de una semana y un máximo tentativo de cuatro o cinco, ya que "después del primer mes de clases los chicos pueden estar en condiciones de empezar a realizar otros proyectos y actividades".

Al respecto, aclaró que "el período de inicio no termina cuando están todos los niños adaptados sino cuando el maestro o la maestra considera que el grupo está en condiciones de realizar otras propuestas, aunque quizás hay niños que aún están con sus familiares en la sala o en el jardín". En este punto la especialista destacó que "los procesos son personales, las familias son diferentes, los niños son diversos y hay que respetar los tiempos y las posibilidades y necesidades de cada uno".

En estas primeras semanas los docentes apuntan a "propuestas específicas que deben basarse en el trabajo sobre lo grupal, en la conformación del grupo, en el reconocimiento de las diferentes personas de la institución y de los diferentes espacios". Asimismo, la licenciada resaltó el valor que tiene la intervención del entorno del niño en esta etapa: "Es muy importante en todas las salas que las familias participen de las propuestas, porque son parte del período de inicio, son parte de la escolaridad de los niños y necesitan conocer a los maestros, conocer el nuevo espacio y también reencontrarse". En tanto, también sostuvo que es necesario desarrollar propuestas recreativas.

Otro punto que Pitluk mencionó entre los imprescindibles es la necesidad de una reunión previa al inicio de clases con los familiares para "expresar cuál va a ser el proyecto, la modalidad y qué se espera de ellos durante el ciclo lectivo y en especial en el devenir de este periodo inicial". Esto, según ella, tiene un objetivo claro: "Cuanto más conocen y comprenden los familiares, más pueden colaborar".

La importancia de esta etapa es tal que "estos vínculos y este encuadre que se construyen en el período de inicio marcan y dejan huellas en todo lo que va a suceder a lo largo del año", señaló la licenciada, al tiempo que reconoció aquí el gran papel de las mujeres, "tantas veces responsables fundamentales de todos los procesos de nuestros niños, mujeres que trabajan y hacen la adaptación durante el período de inicio de los niños, sumando esto a todo el resto de tareas familiares, laborales y sociales. No obstante, es importante e interesante distribuir la presencia en el jardín con los otros miembros de la familia".

Finalmente, la especialista aclaró por qué período de inicio no es lo mismo que proceso de adaptación. "Nosotros hablamos hace muchos años de período de inicio porque es un período que tiene un inicio y un fin. La adaptación es un proceso que es constante a lo largo de la vida y que tiene que ver con la adaptación de todos los sujetos a las situaciones que se presentan", concluyó.

Tatuajes feministas: la revolución grabada en la piel

Son tendencia en búsquedas. Hablamos con Walkiria Tattoo y La Maga, dos tatuadoras que nos contaron sobre su trabajo.

En los últimos años, el feminismo está en todo. En la moda, en televisión, en la escuela, en la mesa familiar, en las calles. ¿Por qué no habríamos de pensar que una nueva generación de mujeres en lucha permanente por la igualdad de género no habrían de llevar sus insignias al cuerpo? Símbolos y frases, imágenes feministas, son una de las mayores demandas en el terreno de los tatuajes.

Desde el famoso "We can do it", una mujer con el puño cerrado demostrando su fortaleza, pasando por las frases de libertad, apropiación del cuerpo, guerreras indígenas, hasta arquetipos femeninos y diosas celtas son elegidos como celebración de cuerpos históricamente castigados y oprimidos, que buscan despertar. El "Girl Power" en sus diversas expresiones (con flores, en blanco y negro, con el símbolo de Venus, abreviado como #GRLPWR, etc), "Mi cuerpo, mis reglas" y "No soy tuyx" se graban con tinta y aguja.

Luchas en la piel

Walkiria Tattoo es el nombre de la marca (y seudónimo) que esconde a María Belén Solís, tauadora de profesión que vive en Escobar y juega en las ligas mayores -participará del Expo Tattoo Show- junto a los mejores tatuadores del país. "Me gusta trabajar mayormente con mujeres, ya que mi estilo es delicado y femenino, y mis trabajos favoritos se basan, justamente, en historias de vida, en la lucha por la aceptación del cuerpo y el empoderamiento femenino".

Muchos de sus diseños se caracterizan por ser una imagen abreviada con una gran historia detrás. "Ayer justamente hice el tatuaje de una mamá soltera y su hija. Dentro de los tattoos feministas también son comúnmente usadas las palabras "Girl Power" o "Resiliencia", que hablan del poder de enfrentar las situaciones. Los tatuajes hacen que la ses chicas se sientan representadas y vean sus propias luchas grabadas en la piel", narra María Belén.

"Tatuarse es un hecho rebelde"

Agostina Perrone (29), alias La Maga, comenzó a tatuar hace diez años, pero desde hace seis lo hace profesionalmente y tiene su propio estudio -con su socia Diana- llamado @espaciokadhabra. Cuenta que siempre le tocó trabajar con mujeres. Muchas se acercaron por pensar que iba a ser "más delicada", pero otras la elegían por sentirse cómodas con el desvestirse (más que si lo hicieran en un estudio de hombres) e incluso huyendo de situaciones que rozaron el abuso.

"Llegué al feminismo por el movimiento de Parto en casa, con el embarazo de mi hija, escapando de un obstetra que me había maltratado", cuenta Agos. Se inspiró con la feminista Casilda Rodrigañez y empezó a diseñar para la revista de Las Casildas, subió estas ideas a sus redes sin esperar repercusión. Pronto se convirtió en una de las más buscadas en el ambiente. "Los dibujos tenían que ver con embarazadas con serpientes, porteando, maternando desde el deseo y no desde el mandato, con un aire de salvajismo, recuperando algo que en la sociedad se había perdido (muchas de nosotras no fuimos amamantadas, por ejemplo)", comenta con orgullo.

Le hizo, por ejemplo, un tatuaje a una chica que quería reflejarse solamente a ella como modo de "recuperar lo propio después de dos puerperios, como una promesa a sí misma de retomar las cosas que le hacen bien", dice. A partir de las redes feministas que se mueven por Internet, empezó a tener cada vez más pedidos. "Tatué a Daniela Fagioli, por ejemplo, una abogada feminista especializada en violencia de género. Me pidió el diseño de una mujer indígena con el pañuelo verde, y un útero acompañado de flores con la frase 'ni la mujer ni la tierra somos territorio de conquista'. Me emocionó mucho su historia, su responsabilidad y compromiso".

Ese tatuaje se convirtió en una serie, y se siguieron otros. Pañuelos verdes, hechizos, calderos, pociones, corpiños e iglesias en llamas, abrazos entre mujeres representando la sororidad, chicas que se abrazan (o incluso riegan) a sí mismas, mamás e hijas con el pañuelo verde compartiendo la misma lucha, boxeadoras con la frase "pelea como una chica".

"Una clienta me pidió que le tatuara en la espalda a una chica gorda haciendo fuck you, como diciendo, 'me importa un carajo lo que opinen de mi cuerpo', esto fue un quiebre para mí porque me di cuenta de que en los trabajos que estaba haciendo realmente no contemplaba la diversidad de cuerpas". El lugar elegido tampoco es casual, es reapropiado y no admite más criticas externas.

Tatuarse, para Agostina, tiene que ver con el hecho de decir "este es mi cuerpo y yo decido, estas son mis reglas", y muchas veces se hace en contra de la familia, la sociedad, los medios, y muchos otro mandatos que dicen cómo debe ser y vestir una mujer.

Modelos de tatuajes Pinterest en 2019

En nuestro país, las búsquedas de diseños de tatuajes tienen a River Plate en el primer puesto, pero nos sorprendería saber que en el segundo se ubican los feministas. Inspiradores, de amor propio, de disfrute de la vida y orgullo lgtb. ¿Más ideas? Aquí unas imágenes para que te sigas inspirando.