Puntas abiertas: soluciones para el eterno problema del pelo largo

Los productos y hábitos recomendados por los expertos para sanar la parte más vieja del cabello.

La aparición de las puntas abiertas se debe a "la reducción de la cutícula, que es la encargada de proteger el interior del cabello. Al minimizarse esta capa, el cabello pierde protección contra los agentes externos y allí se ve expuesta la corteza del cabello que contiene fibrillas que se irán fisurando y que se ven como las puntas florecidas", explica Martín Monthelier, técnico de Alfaparf Alta Moda.

Entonces, habrá que pensar en un plan a medida. La aclaración fundamental: "Esto no será de un día para el otro. Habrá que cambiar algunos hábitos e incorporar productos a la rutina", aclara Diego Impagliazzo, estilista de Tresemmé Argentina.

Mantenerlo en su justa medida

​"Un recorte de puntas cada mes y medio será la mejor manera de mantener el aspecto saludable del cabello. Si se pasa por alto este paso, será más difícil terminar con las puntas florecidas, ya que éstas seguirán su proceso de expansión", explica Acuña.

"También hay que evitar los cortes desfilados o con navaja, que toman el pelo longitudinalmente, ya que con este procedimiento se abren e incrementan el problema".

Productos personalizados

"Si las puntas ya están abiertas, convendrá realizar un tratamiento de reparación. Estos aportan proteínas para volver a fortalecer la estructura del cabello que fue previamente dañada. Para prevenir, en cambio, se recomiendan las terapias nutritivas, que mantienen las cutículas capilares adheridas", distingue Monthelier.

Cuidados desde adentro

"A veces, las puntas abiertas tienen que ver con un déficit de vitaminas, minerales, proteínas o ácidos grasos. Cuando faltan estos nutrientes, el organismo los racionaliza y utiliza para las funciones primordiales. También pueden estar relacionadas con una falta de hidratación. Por lo cual, es importante beber por lo menos seis vasos por día", aconseja Impagliazzo.

La tintura justa

"Cambiar el color de pelo renueva la imagen. Pero, para no dañar el pelo, es importante que los productos que utilicemos sean de buena calidad y deben estar aplicados por un profesional formado. Los desgastados o balayages son otra opción, porque no necesitan cuidados constantes", explica Nacho Acosta, vocero de L'Oréal Professionnel.

Chau al cepillado intenso

En su lugar, "conviene usar un peine de dientes anchos. Esto ayudará a prevenir que las puntas se abran", sugiere Acosta.

Secador restringido

"Cuando el pelo parece dañado, conviene darle un respiro o usar un secador con aire frío", dice Impagliazzo. Además, antes de su utilización conviene aplicar un producto termoprotector.

¿Elegimos siempre el mismo tipo de pareja?

Un estudio de la Universidad de Toronto confirma que buscamos compañeros con un mismo tipo de personalidad.

A veces sucede que frente a una separación nos juramos no repetir "el mismo error". Buscar a alguien que sea bien distinto, quizá opuesto en aquello que nos molestaba: si tacaño, alguien más generoso; si malhumorado, alguien alegre. Pero, ¿lo logramos? ¿Será que los opuestos también tienen algo en común?

Según un trabajo publicado recientemente en la revista científica PNAS y realizado por investigadores de la Universidad de Toronto, tendemos a buscar parejas que tengan personalidades similares.

¿Obedece eso a una cuestión (inconsciente) estratégica? El autor principal del informe, Yoobin Park, lanza la siguiente hipótesis: "En cada relación, las personas aprenden estrategias para trabajar con la personalidad de su pareja. Si la personalidad de su nuevo compañero se parece a la de su ex compañero, transferir las habilidades que aprendió podría ser una manera efectiva de comenzar una nueva relación".

Siempre la misma piedra

Solemos tropezar con la misma piedra en cuestiones amorosas. Si al principio nos ilusionamos pensando que "esta vez es diferente", "hemos trascendido la personalidad odiosa de un ex", y vemos todo color de rosa... la vida se encarga de mostrarnos una cruda realidad: hay elecciones afectivas de fondo que no cambian.

Hay tipos de vínculos que se repiten, por ejemplo, la típica unión entre un obsesivo (alguien excesivamente formal, con pensamientos cerrados y una forma de organizar la vida esquemáticos) y otro que siempre cede. O la unión entre una persona introvertida, a la que le cuesta salir al mundo, con una pareja hiper sociable, salidora y amiguera. Tal vez los comportamientos del otro (que funcionan como un equilibrio, "lo que yo no tengo"), lo que al principio amo, termine fastidiándome. Y aunque me niego a desear lo que me hacía mal, caigo en la misma trampa, porque en el fondo "siempre me gustan los extrovertidos".

Conclusiones del estudio

Para el estudio, los científicos Park y MacDonald compararon las personalidades de los actuales y ex compañeros de 332 personas utilizando los datos recopilados por las parejas. Su principal hallazgo fue la existencia de una consistencia significativa en las personalidades de las elecciones románticas de una persona.

Los datos fueron recopilados en Alemania durante nueve años y se basaron en afirmaciones como: Normalmente soy modesto y reservado; me entusiasmo fácilmente y puedo motivar a otros fácilmente; tiendo a ser el tipo fuerte y silencioso; soy extrovertida; estoy relajado y no me dejo preocupar por el estrés; soy intelectual y me gusta contemplar cosas; aprecio las impresiones artísticas y estéticas.

Basándose en los hallazgos, Park sugiere que los sitios web y las aplicaciones de citas podrían hacer un mejor trabajo para encontrar compañeros potenciales. Por lo general, estos servicios combinan a individuos utilizando criterios como educación, hábitos de consumo de alcohol y tabaco, ingresos, pasatiempos y actividades.

"Es posible que estos sitios web y aplicaciones deseen incorporar información sobre ex parejas en sus algoritmos de la misma manera que las aplicaciones de música utilizan las preferencias de escucha anteriores para predecir qué más podría disfrutar un oyente", dice Park.