Los 10 multimillonarios más jóvenes del mundo según Forbes y cuáles realmente "se hicieron a sí mismos"

Ninguno supera los 30 años y son dueños de gigantescas fortunas.

Con apenas 21 años, la lista de los 10 multimillonarios más jóvenes del mundo la encabeza Kylie Jenner, dueña de Kylie Cosmetics y celebridad mediática que saltó a la fama por sus apariciones en televisión.

Miembro de la adinerada familia "Kardashian-Jenner", Forbes estima que su empresa vendió cerca de US$360 millones el año pasado y que el total de su fortuna asciende a US$1.000 millones.

Luego siguen las hermanas Alexandra y Katharina Andresen, herederas de la firma de inversiones noruega Ferd.

El cuarto lugar lo ocupa Gustav Magnar Witzoe, dueño de casi la mitad de Salmar ASA, empresa de su padre considerada una de las mayores salmoneras del mundo.

En la quinta posición está el irlandés John Collison, cofundador y presidente de Stripe, una firma que permite realizar pagos por internet.

Su hermano Patrick (que ocupa el décimo lugar de la lista) es cofundador y director ejecutivo de la misma compañía, que tiene una valoración que supera los US$20.000 millones.

Completan el ranking Evan Spiegel, creador de Snapchat (quien se convirtió en uno de los más jóvenes directores ejecutivos de una empresa que transa en la bolsa a los 26 años) y Ludwig Theodor Braun (dueño del 10% de la empresa de artículos médicos que fundó su padre B. Braun.

El top 10 lo cierran Anna Kasprzak (quien junto a su hermano y su madre) son dueños de la fábrica de zapatos danesa ECCO y Jonathan Kwok, el hijo más joven del fallecido Walter Kwok, expresidente de la mayor empresa inmobiliaria de Hong Kong, Sun Hung Kai Properties.

Multimillonarios más jóvenes del mundo (en millones de dólares)

Lugar Nombre Edad Fortuna

1 Kylie Jenner 21 1.000

2 Alexandra Andresen 22 1.400

3 Katharina Andresen 23 1.400

4 Gustav Magnar Witzoe 25 3.000

5 John Collison 28 2.100

6 Evan Spiegel 28 2.100

7 Ludwig Theodor Braun 29 1.000

8 Anna Kasprzak 29 1.000

9 Jonathan Kwok 30 2.500

10 Patrick Collison 30 2.100

¿Fortuna heredada o hecha con tu esfuerzo?

Luego que la revista Forbes nombrara oficialmente a Kylie Jenner como la multimillonaria "hecha a sí misma" más joven del planeta, el debate sobre qué significa ser heredero o emprendedor, volvió a encenderse.

La publicación señala que los ingresos de su empresa subieron 9% el año pasado, alcanzando unos US$360 millones. Con esos antecedentes y la evolución del mercado cosmético, Forbes estima que la firma de la joven está valorizada en al menos US$900 millones. Y ella es dueña de todo el capital.

Si se suman otras fuentes de ingreso, Jenner acumula US$1.000 millones, lo que la posiciona como la millonaria más joven de la historia "que se hizo a sí misma", a una edad más temprana que cuando Mark Zuckerberg ostentó ese título a los 23.

Y aunque en redes sociales y medios de comunicación han criticado duramente la idea de que ella forjó su fortuna con su propio esfuerzo -dado que heredó fama y fortuna familiar antes de ser la propietaria del imperio cosmético- Forbes considera que el sitial le corresponde porque es propietaria de la firma.

La discusión respecto al origen, los aportes familiares o la manera en que determinada persona construyó su riqueza, no son factores que califican a la hora de elaborar el ranking.

De todos modos, el debate sigue abierto, más allá de la lista Forbes, en el sentido de dónde se traza el límite que divide a un heredero de un millonario que hizo crecer su propia fortuna.

¿Tiene que haber comenzado desde cero?, ¿puede haber recibido un préstamo familiar?, ¿puede haber utilizado la red de contactos de sus parientes?, ¿se le tiene que haber ocurrido la idea a sí mismo?

Stripe: poca fama, mucho dinero

Como esa discusión es inagotable, al menos hay tres personas en la lista de los multimillonarios más jóvenes del mundo que no se hicieron cargo de negocios heredados.

Se trata de los hermanos Collison, que crearon el sitio de pagos electrónicos Stripe, y el de Evan Spiegel, creador de Snapchat.

En Septiembre de 2018, Stripe anunció una ronda de financiamiento por US$245 millones que aumentó la valorización de su negocio a más de US$20.000 millones.

La idea de crear este negocio se les ocurrió a los hermanos, nacidos y creados en el campo irlandés, cuando estaban en la universidad en Boston.

El éxito de Snapchat

Evan Spiegel ganó el título del director ejecutivo de una empresa que transa en bolsa en marzo de 2017, cuando solo tenía 26 años.

Diariamente cerca de 191 millones de usuarios utilizan esta red social para enviar mensajes que al poco tiempo desaparecen.

Esta aplicación ha enfrentado una dura competencia por parte de Instagram y está activamente buscando nuevos caminos para seguir desarrollando el negocio.

Spiegel fundó la empresa junto a su compañero de la Universidad de Stanford Bobby Murphy en 2011.

Qué hay detrás del mayor déficit comercial de Estados Unidos en una década

Llegó a la Casa Blanca prometiendo que disminuiría el déficit comercial de Estados Unidos.

Sin embargo, bajo el gobierno de Donald Trump el déficit aumentó a US$621.000 millones en 2018, el más alto en una década.

Eso quiere decir que Estados Unidos importa más productos de los que vende al extranjero.

Y a pesar de los aranceles impuestos por Washington a sus socios comerciales con la idea de bajar ese déficit, la brecha sigue ensanchándose.

De hecho, China sigue teniendo el mayor superávit comercial con Estados Unidos, seguida de la Unión Europea y México.

¿Es el déficit algo malo? No necesariamente, dicen los expertos, dado que en muchas ocasiones es una señal de que la economía anda bien porque los consumidores y las empresas tienen más dinero para gastar.

A continuación presentamos cuatro razones que han empujado la escalada del déficit comercial.

1. El fuerte crecimiento de EE.UU.

El alza del déficit comercial no tiene por qué ser una mala noticia, ya que suele reflejar una economía en plena expansión, como es el caso de EE.UU., donde el Producto Interior Bruto (PIB) aumentó en 2018 cerca de 3%, dicen economistas consultados por BBC Mundo.

En ese contexto, hay bajo desempleo (3,7%) y un apetito insaciable de la población por los productos que vienen desde el extranjero, especialmente desde China, como celulares, ropa o autopartes.

"Si el gobierno de Estados Unidos quiere culpar a alguien por el déficit comercial, no hay que mirar más allá de nosotros mismos", le dice a BBC Mundo Kimberly Clausing, profesora de economía de la Universidad de Reed, en Portland.

"Un déficit comercial simplemente te dice que un país está consumiendo más de lo que produce".

Históricamente, la última vez que el déficit comercial de EE.UU. bajó significativamente, fue durante la crisis económica que provocó efectos devastadores entre 2007 y 2009.

Sin embargo, el presidente Trump ha presentado el déficit como una derrota para el país que debe ser corregida.

2. El recorte de impuestos

Paradójicamente, el déficit aumentó, en parte, por el recorte de impuestos de US$1,5 billones puesto en práctica por la Casa Blanca hacia finales de 2017, porque mucho del dinero extra disponible dinamizó la economía, señalan analistas.

Pero además, hizo que el gobierno se endeudara para enfrentar una disminución de los ingresos federales cercana al 1% del PIB, algo que también contribuyó a ensanchar la brecha.

"Nuestro endeudamiento internacional es la otra cara de nuestro déficit comercial", agrega Kimberly Clausing.

3. Los socios comerciales se han desacelerado

Mientras Estados Unidos creció con fuerza, los socios comerciales avanzaron más despacio.

China enfrenta una desaceleración económica y las proyecciones de crecimiento a largo plazo no son tan optimistas como en el pasado.

Europa tampoco ha mostrado un buen desempeño. Esta desaceleración se traduce en que los consumidores extranjeros y las empresas gastan menos, tanto en los productos importados desde EE.UU. como en los producidos localmente.

4. Alza en el valor del dólar

"La desaceleración económica en otras partes del mundo ha contribuido al alza del dólar", dice Michelle Fleury, corresponsal de Negocios de la BBC para Estados Unidos.

"Eso hace que las exportaciones estadounidenses sean más caras y menos competitivas", y los productos extranjeros relativamente más baratos.

"Por supuesto que una caída económica ayudaría a reducir el déficit comercial. ¿Pero quién quiere eso?", agrega.

KathyBostjancic, jefa de Mercados Financieros en Estados Unidos del centro de estudios Oxford Economics, le dice a BBC Mundo que, finalmente, el déficit comercial se explica por la coincidencia de varios elementos, entre los cuales destaca el fuerte crecimiento de la demanda doméstica, impulsada por menores impuestos y mayor gasto gubernamental.

A eso se agrega, explica, una "actividad económica extranjera más lenta, el dólar más fuerte, y el aumento de aranceles a los productos estadounidenses".

La Casa Blanca ha proyectado que la economía de Estados Unidos podría volver a crecer al 3%, aunque con el lento crecimiento global, economistas plantean dudas respecto a esa meta.

Pero si llegara a cumplirse, es probable que el déficit comercial siga creciendo, poniendo en jaque una de las promesas de campaña del presidente.