Dios estaba creando el mundo y le estaba poniendo el nombre a los animales:

-Tu te llamaras gallina-

-Tu te llamaras caballo-

-Tu te llamaras burro-

Y siguio poniendoles sus nombres y después el burro pregunta:

-¿Cómo me llamaba yo?-

Y dios contesta:

-Burro-

Después de 3 minutos más, el burro pregunta:

-¿Cómo me llamaba yo?-

-Burro-

Y asi cinco veces más le vuelve a preguntar:

-¿Cómo me llamaba yo?-

Él le responde:

-Burro idiota-

Y el burro dice:

-Yo ya me estaba aprendiendo el nombre y usted ahora me dice el apellido-

Va el niño y le dice al padre:

Papá, me quiero casar con mi abuela.

Y el padre le dice:

¿Cómo te vas a casar con mi madre?

El niño le responde:

¿Y como tú te casaste con la mía y yo no dije nada?

 

- ¿Cuánto cuesta alquilar un coche?

- Depende del tiempo.

- OK, digamos que llueve.

- Buenos días. ¿Tienen libros para el cansancio?

- Sí, señor, pero están todos agotados.

- Me voy un mes de viaje.

- Me alegro, ¡no te olvides de escribir!

- ¡Espero que no! Con lo que me costó aprender...

En una agencia de empleo:

- Hola, ¿tiene algún trabajo para mí?

- Mmm, puede ser, ¿le interesa de jardinero?

- ¿¿¿Dejar dinero??? ¡Pero si yo busco que me lo den!

En una entrevista de trabajo:

- ¿Nivel de inglés?

- Alto

- Bien. Traduzca "fiesta".

- Party.

- Perfecto. Úselo en una frase.

- Ayer me party la cara con la bicicleta.

- Contratado.

Llama un amigo a otro y le dice:

- ¿Dónde andas?

- Tres palabras: sol, arena y refrescos.

- ¿Estás en la playa?

- ¡No! Estoy en el trabajo, soy albañil.

 

Los indios de una remota reserva preguntaron a su nuevo jefe si el próximo invierno iba a ser frío o apacible.

Dado que el jefe había sido educado en una sociedad moderna, no conocía los viejos trucos indios.

Así que, cuando miró el cielo, se vio incapaz de adivinar qué iba a suceder con el tiempo...

De cualquier manera, para no parecer dubitativo, respondió que el invierno iba a ser verdaderamente frío, y que los miembros de la tribu debían recoger leña para estar preparados.

No obstante, como también era un dirigente práctico, a los pocos días tuvo la idea de telefonear al Servicio Nacional de meteorología.

-¿El próximo invierno será muy frío? - preguntó.

-Sí, parece que el próximo invierno será bastante frío - respondió el meteorólogo de guardia.

De modo que el jefe volvió con su gente y les dijo que se pusieran a juntar todavía más leña, para estar aún más preparados.

Una semana después, el jefe llamó otra vez al Servicio Nacional de meteorología y preguntó: -¿Será un invierno muy frío? -Sí - respondió el meteorólogo- va a ser un invierno muy frío.

Honestamente preocupado por su gente, el jefe volvió al campamento y ordenó a sus hermanos que recogiesen toda la leña posible, ya que parecía que el invierno iba a ser verdaderamente crudo.

Dos semanas más tarde, el jefe llamó nuevamente al Servicio Nacional de Meteorología:

-¿Están ustedes absolutamente seguros de que el próximo invierno habrá de ser muy frío.

-Absolutamente, sin duda alguna - respondió el meteorólogo - va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.

-¿Y cómo pueden estar ustedes tan seguros? Coño, porque los indios están recogiendo leña como locos!!!

 

Dos ingenieros iban en un vuelo a Seattle. Uno de ellos se sentó junto a la ventana y el otro en el asiento del medio. Al momento de despegar, un abogado se sentó en el asiento del pasillo, junto a los dos ingenieros. El abogado se quitó los zapatos y se disponía a dormir cuando el ingeniero de la ventana dijo:

Creo que voy a levantarme por una Coca.

No hay problema, yo se la traigo, dijo el abogado.

En cuanto fue por el refresco, uno de los ingenieros tomó uno de los zapatos del abogado y escupió dentro. Cuando volvió con la gaseosa, el otro ingeniero dijo:

Ya se me antojó. Yo también voy a ir por una.

Nuevamente el abogado se levantó gentilmente por otra Coca; en cuanto se fue el otro ingeniero tomó el segundo zapato del abogado y escupió dentro de él. El abogado regresó y todos se sentaron por un buen rato sin hablar en tanto los ingenieros bebían con gusto sus cocas.

Cuando el avión estaba aterrizando, el abogado se puso los zapatos y descubrió lo que había pasado. Entonces se puso muy serio y dijo:

¿Hasta cuando va a seguir esto? ¿Este celo entre nuestras profesiones? ¿Este odio? ¿Esta animosidad? ¿Este escupir en los zapatos y orinar dentro de las Coca-Colas?

Un vendedor ambulante gritaba:

¡Bolitas adivinadoras, bolitas adivinadoras, bolitas adivinadoras a 5 dólares!

¿Qué es lo que hacen esas bolitas? Pregunta un señor.

Hacen que usted adivine, responde el vendedor.

Entonces, el señor le compra una de las bolitas adivinadoras y al masticarla le dice:

Pero, esto es pura tierra.

¡Otro que adivina!

 

Un abogado llega tarde a un importante juicio y no encuentra estacionamiento... Levanta los ojos al cielo y dice:

-"Señor, por favor, consígueme un sitio para aparcar y te prometo que iré a Misa los domingos del resto de mi vida, dejo las malas juntas y el vicio. Y jamás en mi vida me volveré a emborrachar... ¡¡¡Y dejo de acostarme con mi secretaria, que además está casada!!!

- Milagrosamente, en ese momento, aparece un sitio libre, el hombre aparca y dice:

-"No te preocupes Señor que ya encontré uno, pero gracias de todos modos"

Extrañada de que su hijo regresara tan temprano de la escuela, la mamá de Jaimito le interroga:

- ¿Por qué llegaste tan temprano de la escuela, hijo?

- Es que fui el único que pude contestar una pregunta.

- ¡Muy bien, Jaimito! ¡Eres un niño tan estudioso! ¿Y cuál fue la pregunta?

- ¿Quién le tiró el borrador al director?

Jaimito, ¿Por qué no trajo sus tareas?

Porque usted señorita, dio tareas para la casa y yo vivo en departamento.

 

Estaba María en un juzgado y el juez le pregunta:

María, me han dicho que usted mató a su esposo.

Y María le responde: Yo no lo maté, le voy a contar lo que pasó. Yo estaba lavando cuando el va y me empieza a tirar agua, y me dice: ¡Cómo que te llueve!, yo no dije nada. Luego me tira piedras y me dice: ¡Cómo que te graniza!, yo tampoco respondí nada. Después el cogió un látigo y me empezó a dar, y me dice: ¡Cómo que te relampaguea!. Entonces ya me dio rabia, cogí un machete y le di un solo golpe diciéndole: Como que te parte un rayo.

Un día entra una persona y le dice a su amigo:

Estoy preocupado.

¿Por qué? Le pregunta el amigo.

Mi mujer me juró que no me volvería hablar durante 30 días.

Pero eso no es tan grave.

Claro que sí, es que hoy termina el plazo.

Las mujeres tienen miles de defectos, los hombres sólo dos:

Todo lo que hacen, y todo lo que dicen.

Esto es un ladrón recién salido de los juzgados y le llama su mujer:

- Pepe, ¿qué te han dicho?

- Pues me han dicho que 3 años de cárcel o 100.000 euros.

- No seas tonto Pepe, ¡¡coge el dinero!!

 

En una entrevista de trabajo:

- ¿Nivel de inglés?

- Alto

- Bien. Traduzca "fiesta".

- Party.

- Perfecto. Úselo en una frase.

- Ayer me party la cara con la bicicleta.

- Contratado

Llama un amigo a otro y le dice:

- ¿Dónde andas?

- Tres palabras: sol, arena y refrescos.

- ¿Estás en la playa?

- ¡No! Estoy en el trabajo, soy albañil.

 - ¡¡Sospecho que soy bipolar!!

- ¿¿Por qué??

- Porque odio engordar pero amo comer...

 

En un restaurante chino:

Solo tenemos calne de lata

No importa. ¿De que clase tienen?

De "latas que colen pol los lincones"

LLegan a una casa, para el Censo y preguntan:

¿Su nombre?

-Adan

¿El de su esposa?

-Eva

¡Increible! Por casualidad, ¿La serpiente también vive aqui?

-Si un momento, !!! SUEGRA la buscan!!!

Mamá tuve un examen sorpresa, - ¿Y que tal salistes hijo?, ¡Sorprendido mamá sorprendido!

 

Un pordiosero al que obviamente ya no le podía ir peor, se acerca a un hombre y le dice:

Patrón, ¿podría prestarme 20 dólares?

El bien vestido caballero, le contesta:

Pero, no te los vas a gastar en alcohol, ¿verdad?

No señor, nunca en mi vida he bebido.

¿Entonces te los quieres gastar apostando a la baraja con tus amigos?

De ninguna manera, nunca apuesto en nada.

¿O acaso te los gastarías en el campo de golf?

Imposible señor, nunca he jugado golf.

¿Se los piensas dar a una mujer acaso?

Jamás he tenido esposa ni amante alguna señor.

Entonces, ten los veinte dólares y ven a comer a mi casa; te invito comida casera y buena atención.

El pordiosero acepta gustosamente y se sube al BMW del importante hombre. En el camino le pregunta:

Oiga señor, ¿no se va a enojar su esposa al ver llegar a alguien como yo y que se siente en la mesa a comer?

Probablemente, le contesta el rico, pero valdrá la pena, quiero ver su cara y su reacción cuando vea lo que le pasa a un pendejo que no toma, no apuesta, no juega golf y no anda con mujeres.

 

El ratero le dice a la víctima:

Esto es un asalto, ¡Deme todo su dinero!

Óigame, ¿Usted no sabe con quién se está metiendo?

Soy un político muy influyente.

En ese caso, ¡Devuélvame todo mi dinero!

La mujer es el único "elemento matemático" que cumple con las cuatro reglas básicas que son:

1. Suma gastos.

2. Resta alegrías.

3. multiplica los problemas.

4. Divide las opiniones.

 

Un día Pepito le dice a su papá:

Papá, dame un vaso con agua.

El papá se lo da, y al poco rato regresa y le pide otro y el padre contesta:

Pero cómo si ya te he dado cinco.

Y Pepito le contesta:

¡Es que se está quemando mi cuarto!

Primer acto: Sale el diablo jugando football.

Segundo acto: Sale el diablo jugando basketball.

Tercer acto: Sale el diablo jugando baseball.

¿Cómo se llama la obra?

Juegos diabólicos.

 

Era una vez un señor que tenía una gata y ya no la quería más, entonces se fue al monte y la tiró. Después de unos días la gata regresó, y el señor se la llevó y la tiró del otro lado del monte, y la gata volvió. Entonces, le preguntó a su compadre, cómo lo podía hacer para que no volviera y éste le dio algunas indicaciones.

El señor le da las indicaciones, cruza el monte, ve al río y crúzalo, voltea a la derecha, luego a la izquierda, otra vez a la derecha, cruza el puente y deja la gata.

Después de una semana el señor llegó con el compadre todo sucio, cansado, hambriento, desvelado y sediento, y el compadre le pregunta:

¿Cómo te fue?

Y el señor le contesta:

Hombre compadre, si no es por la gata, ¡no regreso!